Habermas: un legado para la Acción Comunicativa y Liberadora

El nstituto Latinoamericano de Comunicación Juan Díaz Bordenave se une a la reflexión global ante la partida en la fecha, a sus 96 años, de Jürgen Habermas, pilar fundamental del pensamiento crítico contemporáneo. Para nuestra comunidad, su obra constituye un puente necesario que conecta la ética europea con las urgencias del Sur Global, nutriendo nuestra labor diaria a través de tres ejes fundamentales:

 

  1. La Acción Comunicativa frente a la racionalidad instrumental

Habermas denunció con lucidez cómo la técnica y la eficiencia económica colonizan los aspectos más sagrados de la vida humana. Frente a una “lógica del éxito” que arrasa territorios y culturas, su propuesta de una comunicación basada en el entendimiento mutuo resuena en nuestra lucha contra la “mentalidad de transmisión”. Entendemos, junto a él, que comunicar es, ante todo, reconocer al otro como un interlocutor válido. Esta vigencia se vuelve dramática ante la voracidad de las redes sociales y las tecnologías digitales, que a menudo profundizan la alienación en lugar del encuentro.

 

  1. La Esfera Pública y la Democracia Deliberativa

Habermas situó el debate ciudadano libre y racional como el corazón de la democracia. Para nosotros, este concepto se traduce en el fortalecimiento de los medios comunitarios y la comunicación popular: trincheras donde los “olvidados de la tierra” ejercen su derecho a la palabra para interpelar al poder y soñar una identidad propia. Esta visión es hoy un acto de resistencia frente a los grandes conglomerados mediáticos que, salvo honrosas excepciones, sucumben a intereses mercantilistas y colonialistas, imponiendo agendas manipuladoras y, con frecuencia, guerreristas en un mundo azotado por la violencia.

 

  1. La emancipación del Sujeto y el encuentro latinoamericano

Habermas mantuvo viva la llama de la ilustración crítica, defendiendo que la razón debe servir para liberar al ser humano de las tutelas opresoras. Este es el punto de encuentro exacto con nuestro maestro Juan Díaz Bordenave: la comunicación entendida como motor de autonomía y conciencia social, y no como una simple difusión de informaciones o usos tecnológicos.

 

En este horizonte, Habermas dialoga con la estirpe de los grandes pensadores de nuestra América: Paulo Freire, Luis Ramiro Beltrán, Daniel Prieto Castillo, Rosa María Alfaro, Erick Torrico, José Marques de Melo, entre tantos otros que han configurado una comunicación y educación participativa, democrática y profundamente transformadora.

Ante la siembra de Habermas, nos ratificamos en nuestros principios:

 

  • Reivindicamos la comunicación y la educación como actos éticos, no como mercancías.
  • Abrazamos la deliberación racional como el antídoto necesario contra el autoritarismo y el epistemicidio.
  • Asumimos el desafío de construir una esfera pública inclusiva, donde los saberes de nuestros pueblos originarios y el pensamiento crítico decolonial sean el cimiento de nuestra utopía.

 

Con Habermas, una vez más gritamos en contra de las guerras y las ideologías guerreristas de dominación, sumisión, genocidio y mercantilistas que está llevando a la humanidad hacia un punto sin retorno. Nuestra Casa Común, clama por Paz.

 

Jürgen Habermas y la Escuela de Frankfurt nos dejan la arquitectura de una escuela crítica que hoy se funde con el pensamiento antihegemónico del Abya Yala. Con su partida, no hay vacío; solo se siembran conocimientos destinados a germinar y florecer en los campos de saberes de nuestros pueblos.

Por la vida, por la palabra y por la Tierra sin Mal.

 

Directorio Instituto Latinoamericano de Comunicación

JUAN DIAZ BORDENAVE

Asunción, 14 de marzo, 2026

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